lunes, 14 de octubre de 2013

De vuelta con el Illustrator

   Finalmente, me he decidido a coger de nuevo el programa Illustrator, y volver a participar en los concursos de logos, y derivados. Especialmente, en en la web que se denomina "99 Designs", que por lo que veo, es la que más visitas recibe. Fue Jose, nuestro profesor del curso de diseño gráfico, el que nos la mostró. Es de Indonesia. Al parecer, antes se llamaba de otra manera. Pero al mostrársela a un conocido, este dijo algo parecido a esta: "El noventa y nueve por ciento de los participantes, más que a ganar, va a aprender". Parece que el comentario gustó al responsable de la web, y la denominó con su nombre actual.

   Antes solo estaba en inglés, y nuestro ingenioso profe, nos pedía que pusiéramos el Google Chrome xomo navegador predeterminado, para poder traducir el contenuido. Eso fue en 2.011. Ahora, ya te lo traduce al español, y a otros idiomas más. Incluso te avisa cuando hay concursos en tu idioma.

   La imagen de la portada, pertenece a uno de esos concursos en los que participé. Tenía que hacer un logo para una camiseta para una asociación de defensa de los animales. Hace un par de semanas de eso. Curiosamente, fue el logo que menos me duró en lo que llevo de concursos. Lo colgué en la web, a eso de las cuatro de la tarde, y antes de las cuatro y diez, ya me lo había borrado. 

   A veces te tienen mucho tiempo esperando saber el resultado. Otras, no te descalifican, pero tampoco te puntúan, hay veces que el organizador del concurso te premia con una estrellita por intentarlo, pero resulta irónico que un paisano me eliminara la imagen tan pronto. Bien podría haberse echado una siestecita, antes de puntuarme. 
    
   Esto no deja de ser una anécdota. Todo el que haya participado en concursos de esos, sabe que le esperan muchos desengaños y rabietas. A veces, el patrocinador no sabe bien lo que quiere, y cambia las bases del concurso. Otras, parecía que el ganador ibas a ser tú, y en el momento más inoportuno, se presenta otro con un diseño mejor ¿Para qué contar, al ver a ganadores, cuya calidad es inferior a la de tus obras? Aún recuerdo el logo que un pastor, creo que protestante, pidió para una asociación infantil de su parroquia. Le mandaron auténticas maravillas, incluída una muy envidiable vidirera, que rechazó de plano, para aceptar como ganador a un logo que tenía un dibujo que parecía sacado de un tebeo ¡Hay que leerse detenidamente las bases, y saber lo que quiere el patrocinador.

   Bueno, pues a seguir intentándolo.