miércoles, 24 de junio de 2015

Alfaguara: Intento fallido (2.010)


   Si mi memoria no me falla, hace cinco años que envié mi libro "Mercurita la traviesa hada" a la editorial Alfaguara para que fuera analizado para su posible comercialización . Les mandé un email previo. Pero no obtuve respuesta. A pesar de ello, les envié un ejemplar de mi obra, creyendo que no desaprovecharían la ocasión de examinarlo. Pero el tiempo pasó y no había noticias. Ante eso, hice algo que debí de haber hecho al principio: preguntar en un foro de literatura de internet.

  Cuando los veteranos supieron que había mandado el libro sin recibir el visto bueno de la editorial, se echaron las manos a la cabeza. Leí sus experiencias y consejos, llegando a la conclusión de que el personal de la editorial estaba saturado de trabajo. Además, con la crisis no era el momento más favorable para promocionar a autores noveles como yo. A mi libro podía haberle pasado cualquier cosa.

   Fue un gran error el mío el de confundir el oficio de editor con el de arqueólogo. No me cabía en la cabeza que ignoraran los libros que llegaran a la editorial. Pero esa era la realidad. Un día aproveché un concurso polémico, que parecía amañado en la web de escritores noveles "Bubok", patrocinado por Alfaguara para exponer mi queja.

   No conseguí que se fijaran en mi libro, pero algo positivo sí que conseguí. Mi queja, junto a las de otros autores más, seguramente fue la causa de que en la web de dicha editorial se tomaran la molestia de advertir de que no leerían un libro, cuyo autor no hubiera sido autorizado, previamente, a mandarlo.  

   De todas formas la experiencia fue positiva. Al saber las condiciones en las que trabaja un escritor al servicio de una editorial, me arrepentí de haber enviado mi obra. Les exigen una publicidad constante en internet, además de organizar promociones en teatros, salones y escuelas, y cuando creen que ya han ganado lo suficiente, se desentienden de los autores y no los promocionan más. Algunos, incluso venden sus obras sin el permiso. Así que, mientras sea posible, la promocionaré por mi cuenta. No todos tenemos la fama de Arturo Pérez Reverte y estamos expuestos a los abusos de editoriales poco honestas.



sábado, 6 de junio de 2015

Querida Ranita ¿Por qué no fue posible?



Dos de las muchas ranitas que "anidan" en mi habitación

  Con frecuencia, en ocasiones especiales, mis familiares suelen regalarme objetos decorativos con forma de rana ¿A qué se debe eso? Eso es por una fallida relación que quise tener entre los años 1,997 y 1.999. La "Ranita" era una adolescente que iba a la misma discoteca que yo, en San Fernando (Cádiz). Mi sobrinito, me solía preguntar a dónde iba a divertirme. Le conté una versión ligera de la historia, y al muy chivatín le faltó tiempo para decírselo a mi hermana y familiares cercanos.



Imagen de Mai, hecha en 1.997 ó 1.998 de memoria, pintada con bolígrafo y retocada con un programa poco conocido que traía de regalo el escáner de mi padre. Debía de haberla pintado, cruzada de brazos y apretando los labios, ya que esa era su actitud normal en 1.997. Pero soy un mal artista.

   Ante la pregunta de qué aspecto tenía, le dije la respuesta en una poseía que aún recuerdo:

   Rubita, chiquitita
   Con carita de ranita
   Ojitos de gatito
   Boquita de piñón
   Y risita de tiburón



Foto del "Disco Cine", hecha en 2.006. Ahora es un Palacio de Congresos

   Puede decirse que la historia empieza así: A principios de 1.995, creo recordar, la discoteca "Holliday" de Cádiz, en la que solía ir los miércoles y fines de semana, cambió de dueño y se llamó "Yesterday". A partir de ese momento, había que ir vestido elegante para entrar. Como no me interesaba ese entorno, además de ser caro, pasé unos meses saliendo con las "amigas de Paco", pero amistosamente. No estaba interesado sentimentalmente por ninguna de ellas.

  Varios amigos iban a otras de la cercana ciudad de San Fernando, por lo que dadas las circunstancias decidí unirme a ellos. Le pregunté a las amigas de Paco si se querían venir. Dijeron que no. Con el tiempo, Félix se fue de Cádiz, creo que a Leon, y me quedé con Miguel. Con él fui a Bornos, a conocer a una amiga que le escribía, también fuimos un par de veces a Vejer, y una a Sevilla; siendo este último viaje poco de mi agrado, pues no me advirtió que el ambiente no iba a ser de mi agrado. Por ese motivo decidí dejar de salir con él los sábados, ya que también en Vejer se puso a parar en aquellos ambientes que tanto le gustaban a él, pero a mí, no. Solo le acompañaría a aquellos lugares que conocía. San Fernando era uno de ellos. Los domingos íbamos allí. 

   Parece que el dueño de varias discotecas había tenido problemas con las licencias de apertura, ya que tuvo que cerrar dos de ellas, para quedar finalmente la que en sus tiempos fue el cine Almirante en cuya sala vi las películas "Amsterdamned" y "Los inmortales".

   Un el interior de esos locales había un grupito de chicas, entre las cuales destacaba una rubita, llamada Mai. Estaban con frecuencia, cerca de nosotros. Mai me llamó la atención de inmediato, no solo por su corta edad, sino por la atención con que me miraba. La imagen que tengo de ella, es vestida con su chaqueta negra, cruzada de brazos, de pie a mi derecha, con los labios apretados, mirando a su alrededor, quieta y en silencio. Como en aquellos días aún no sabía su nombre, la bauticé como "Ranita". Pero parece que no le gustó.

   Entre 1.997 y 1.999 nos veíamos con frecuencia, unas veces los sábados, otras los domingos, y algún que otro viernes. Pero también hubo malentendidos incómodos por culpa de nuestra incomunicación. Había que solucionar eso. Yo no tenía mucha soltura para hablarle. Las pocas veces que le dirigí la palabra a alguna chica en una discoteca, se portaba de modo extraño. Una salió corriendo, otra se puso seria y en silencio, otra me pidió que la dejara en paz, etc. Por ese motivo le pedí a una amiga suya que le diera una nota para quedar con ella en la calle y conocernos con más tranquilidad. No vino, pero ganamos un poquitín más de confianza. Pero el problema seguía ahí, sin solucionarse. Estábamos incomunicados, y por lo tanto, expuestos a malentendidos por falta de confianza.

   Tal y como temí, un día aumentó la distancia entre los dos. Consideré que lo ocurrido solo podía solucionarse con el tiempo y el olvido, Eso ocurrió a finales de 1.998. El año siguiente, lleno de derrotismo, intenté ver si podía arreglarse. Pero los hechos solo confirmaron lo que me temía. Necesitaba tiempo. Por eso dejé de ver a Mai y decidí dejar pasar el tiempo. Era una mala opción, pero consideré que era el único remedio adecuado.

   Pero cuando volví a San Fernando de nuevo, la mayoría de las salas de fiestas, incluida el Disco Cine, ya estaban cerradas. No solo eso. También habían cerrado muchos cuarteles, Miré en las pocas que aún quedaban en pie, pero no vi a Mai. En cambio, si que vi a una de sus amigas con un grupo distinto. Imaginé que informaría a Mai de mi presencia. Pero no se presentó en las pocas semanas que estuve ¿Acaso Mai era hija de algún militar residente en San Fernando a los que los cierres cuarteleros obligaron a marcharse a otra parte? Eso parecía, pues mi amigo Miguel iba a San Fernando con más frecuencia que yo, y me informó que ya no la veía.


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Querida Mai. Ya hace más de quince años que no te veo. Es posible que ni te acuerdes de mí ¿Quién me iba a decir que el tiempo pasa con tanta rapidez? Supongo que si te viera por la calle me costaría reconocerte. Espero que estés bien. Supongo que a estas alturas estarás casada, tendrás familia y puede que algún hijo. Yo guardo un grato recuerdo de ti. No te ofendas si te llamo "Ranita". Imagino que a estas alturas ya sabrás que te lo decía de cariño.

Un fuerte abrazo y muchos besitos.

  





El San Fernando nocturno

                                               

Otra imagen de Mai con la ropa que solía llevar. Por supuesto, no siempre llevaba las mismas botas. Simple flojera del artista :) 

Bonito vestido de Mai. Rara vez vestía con ese estilo



Mai algunas veces vestía chaquetón negro o vaquero.,,,como yo. Me llegué a preguntar si lo hacía porque le gustaba, o por fraternizar conmigo

  

Esta es Mai con un peinado más típico de 1.998

Otra imagen de Mai, pero de 1.997.



La de arriba es la imagen de una revista de moda. Así imaginaba yo a Mai cuando tuviese cerca de los treinta años. La de abajo es la portada de un libro

   




Sala Venus. Ahí estuve entre 2.001 y 2.005, aproximadamente. La foto es del 2.006. Ese local fue derribado



La correa que yo solía llevar en aquella época, y que impresionó a Mai. O eso me daba a entender por señas :) 



¿Cuántas veces me vi a este extraño coche publicitario, aparcado en las calles de S. Fernando, mientras esperaba la llegada del autobús a Cádiz? La foto es reciente. No estoy seguro de que sea el mismo modelo de 1.998