La vieja mercería
Papel timbrado con el nº de teléfono tachado. La abrieron mis padres poco antes de yo nacer. En un principio fue droguería , pero con el tiempo vendimos artículos de mercería . En mi juventud, durante los años setenta, tuvo cierto éxito. Tanto, que no pocas veces mi padre, me recogía tarde de la escuela, y me quedaba a jugar solo en el patio del recreo . Me pregunto, no pocas veces, si la gran imaginación que tengo, no se incubó en esos momentos de soledad, pues los compañeros se quedaban jugando conmigo, solo un ratito A principios de los ochenta, su estrella declinó. Proba...