La cuarta orden (relato ficción).
Me llaman “El Guardián”. Tengo 56 años y vivo con mi pueblo bajo la superficie marciana. Nuestra orgullosa civilización se ha deteriorado hasta niveles que difícilmente hubiéramos imaginado antes. Ahora estamos pagando el precio de nuestra estupidez. Esas bellas y esplendorosas ciudades que anteriormente fueron envidiadas, ya no existen. Sus escombros yacen mezclados con la arena del inmenso desierto. Aquellos grandiosos monumentos que debían perpetuar las glorias de gobernantes y militares, cayeron con estrépito. Sus virtudes y sus fracasos, también serán olvidados en breve tiempo. La población ha sido brutalmente castigada con la muerte y la ruina. No teníamos cosas mejores que hacer que luchar entre nosotros y eso hicimos. No hubo vencedores pero sí un terrible castigo para los vencidos, que fuimos todos. Nuestras condiciones de vida bajo tierra son tan duras, que muchas veces nos preguntamos si tiene sentido nuestra existencia. N...