lunes, 8 de agosto de 2016

Mis aficiones históricas


       Si no hubiera sentido la llamada de la literatura, es muy probable que hubiese abierto un blog con contenido histórico, sobre todo, de la historia antigua. Hace varios años, cuando en el cine estrenaron "Alatriste", me pasé una tarde, tomando nota sobre la guerra que tuvo España contra los Países Bajos y sus motivos. Puede que un día de estos lo ponga. 

       Y como a todo aficionado a la historia, me llama mucho la atención la civilización romana. Esa ciudad estaba rodeada de enemigos y se las apañó, no solo para sobrevivir, sino también para crear un fastuoso imperio. 

       En Grecia y Oriente las guerras consistían en unos cuantos enfrentamientos, y el que perdía, evacuaba las ciudades conquistadas y pagaba una indemnización al vencedor, e incluso le cedía alguna de sus ciudades.

       Los romanos no tenían muchas habilidades. Aprendían, a base de derrotas y disgustos. Eso se les daba, bastante bien. Con el tiempo, las condiciones de paz de Roma se endurecieron. Si eran derrotados, no se daban por vencidos. Si no ganaban esa vez, ya lo harían a la siguiente. Y si el enemigo tenía un arma destacable, no tardaban en imitarla. Si sus enemigos pedían la paz, Roma se la concedía, pero a cambio de un desarme casi generalizado y el hundimiento de la flota enemiga, excepto unos cuantos barcos para el comercio. No pocas veces exigía la entrega de algún militar enemigo que les hubiera infligido alguna derrota.

       En la imagen, creo que de Peter Connolly, tenemos una escena de la derrota romana en las "Horcas Caudinas", ocurrida en el año 321 antes de Cristo, a manos de sus vecinos, los samnitas ¿Cómo se les ocurrió preguntar a los primeros mercaderes que vieron, dónde estaba el ejército enemigo? Esos mercaderes no eran tales, sino unos espías enemigos que les señalaron el camino hacia unos desfiladeros muy traidores, donde los samnitas no tardaron en acorralarlos. 

       El jefe samnita estaba incómodo ¿Qué hacer con los romanos? Por ese motivo, consultó con su anciano padre. Este le dio dos opciones; matarlos a todos, o dejarlos en libertad, tras quitarles las armas. Si optaba por el segundo consejo, obtendría la ventaja de que en caso de un segundo enfrentamiento, los romanos también los tratarían con respeto, en caso de derrotarlos.
       Se optó por dejarlos libres, pero humillados, obligándolos a "pasar por debajos del yugo" o agachar la cabeza, por debajo de una barra de madera, puesta en horizontal.

       Los hombres con armadura son los samnitas. Los romanos aparecen despojados de ella, aguardando en fila, su turno para humillarse, antes de ser puestos en libertad. En aquella época Roma aún no usaba sus brillantes "loricas segmentatas" que tanto se ven en las pelis. Para eso hay que esperar al reinado de Augusto. El que tenía dinero, tenía armas y armadura, y cuanto más elegante era, más dinero costaba, por lo que, indudablemente, eran los nobles los mejor equipados. No había mucha diferencia entre las que usaban romanos y samnitas. Lo común en el siglo IV antes de Cristo era una placa de bronce pectoral como protección.      

       Otra duda que tengo es el colorido de la ropa. Parece que la vestimenta más común tenía un color blanco sucio, como la lana. En alguna parte leí que el color rojo era difícil de fabricar, y solo los nobles lo vestían. Pero también he leído que el color azul no existía en muchos lugares, debido a gran ausencia en la naturaleza. No menos curioso resulta que el color blanco limpio resultara casi prohibitivo, y que uno de los pocos que lo usaba era el soberano persa, o "gran rey", como lo llamaban :)








miércoles, 3 de agosto de 2016

Los dos empresarios



       Esta historia corta, supuestamente real...o no, la escuché en la radio, un aburrido día de los años 90. Decía, más o menos, así:
      
       Erase una vez dos empresarios de informática, rivales, que se odiaban entre sí. Cada uno hablaba mal del otro en los medios de comunicación. Una vez tuvieron la mala suerte de coincidir en un pub. Nada más verse, se tiraron objetos a su alcance, para, de inmediato, proceder a la agresión física. los encargados de la seguridad tuvieron que separarlos.

       El tiempo pasó. Uno de esos empresarios falleció por causa de una enfermedad. Los familiares y medios de comunicación fueron al entierro. El cementerio estaba repleto de gente. Uno de los periodistas reparó en una persona solitaria y sombría, que lo presenciaba todo desde un rincón. El reportero lo reconoció, de inmediato. Era el empresario rival. Se acercó a él, y le habló:

       -A pesar de sus diferencias, parece que a usted no le caía tan mal ¿No es así?

       El aludido respondió con frialdad.

       -No es eso. He venido para asegurarme de que está bien muerto y enterrado.    

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       Como digo, la historia podría ser verdad o ficción, pero en el segundo caso muy bien podría estar inspirada en la rivalidad entre sir Clive Sinclair, creador del ordenador "Spectrum" y Chris Curry, uno de sus empleados que se separó de su empresa, y creó otra, haciéndole la competencia.

martes, 12 de julio de 2016

Ya llegaron los libros



Hoy llegaron los libros de mis obras, que pedí a la filial de Amazon "Createspace", el dos de julio, hace diez días. Sin embargo, tras el pedido me llegó un mensaje, diciendo que la fecha de llegada era el 22 de agosto. Pero este mediodía me llamaron de Seur. diciendo que había un paquete para mi. Entonces me acordé, que cuando el pedido es numeroso, te dan facilidades en el envío. Les pedí siete Aquí los tengo, esperando ser revisados para posar y ser promocionados, junto con los cuatro que pedí en 2.011, cuyas portadas acabé desechando.

Son: Las aventuras de Star Gordo, un universo de Esperanzas. A su lado, Ochi relatos para pasar un atardecer entretenido. Abajo, la serie "el hada Mercurita", de izquierda a derecha. Mercurita la traviesa hada, Mercurita la aprendiz de hada, Mercurita y sus amigas, Mercurita y los compañeros decepcionante, y Mercurita en los bosques espesos.

lunes, 27 de junio de 2016

Decepción por la corrupción



Solo cuando una cosa te afecta, en persona, es cuando realmente reaccionas ¿Y eso por qué no es así, en países como Inglaterra, Estados Unidos o los países nórdicos? Pues por la sencilla razón de que tienen un concepto muy alto de que son una comunidad y les afecta todo lo relacionado con ellos. Una vez escuché que a un niño español lo echaron de una escuela inglesa por pintar en una mesa, pues con esa gamberrada había mostrado una gran falta de respeto hacia su escuela y sus propios compañeros. Eso no sucede en nuestro desunido país, al que unos llaman España, otros no saben como llamarlo, y unos pocos ni siquiera lo consideran una nación. Así nos va, por no ser conscientes de lo que somos.