lunes, 15 de abril de 2013

El viejo radiocasete




   Cuando a principios de 1.983 se me averió el walkman, decidí ahorrar para comprar el radiocassete en junio, que era mi cumpleaños. Estaba en la mili, y tuve que estar muchas veces sin salir para ahorrar lo más posible. Y cuando salía, intentaba gastar poco, para la irritación de mis amigos, que en solidaridad conmigo se veían también obligados a ahorrar. Por fin, me lo pude comprar en el plazo previsto, pero ma faltó dinero. Menos mal, que mi padre me dió lo que faltaba.

   Siete años después lo sustituí por uno Sony de doble cassete, con cable para cd.

   Luego, estuvo durante un tiempo en el campo alegrando el ambiente a mi hermana y su familia, hasta que compraron su propio equipo musical, y me lo mandaron de vuelta.

   Durante los últimos años que estuvimos en la droguería-mercería, lo llevamos allí. Con su cierre, compartirá el destino de los trastos que aún quedan y no pudimos vender.

   Es una pena que un objeto que tantos sacrificios me costó, acabe en la basura y el olvido, pero mi casa es pequeña y la  nostalgia ocupa sitio.